Benchcrapping y Wiretying, información complementaria

by gab on julio 24, 2009

El otro día llegó a mis manos la primera copia de un artículo del puño y letra de mi hermana, Verónica Simonet, y su esposo (un wookie), llamado Benchcrapping, el arte de hacer las cosas mal. El artículo describía un neologismo (Benchcrapping) que, si bien no existía como palabra (por algo lo de “neo”), existía de hecho y en su artículo -con bastante sagacidad y picardía- describieron sus principales propiedades.

Vayan, léanlo y vuelvan.

Para resumirlo a los novatos en este concepto, el Benchcrapping, es como el Benchmarking, pero en vez de copiar lo bueno, se copia lo malo (como los autores describían, es “el arte de hacer las cosas mal”). ¿Qué tiene de bueno eso?, dirá más de uno. No tiene nada de bueno o malo en sí mismo, sino que es una observación de una práctica establecida -pero no reconocida ni admitida- empresarialmente.

Fui a escribir un comentario en su página y cuando comencé a hacerlo vi que había mucho que decir acerca del original concepto que habían comenzado a desarrollar. Espero que este artículo los ayude a imponer este nuevo vocablo y les proporcione nuevos argumentos y ejemplos para que esta palabra pase a formar parte de nuestras vidas… porque ya lo es, aunque era una palabra muda hasta que ellos la formaron.

El origen

Simonet y Van der Maesen establecen que el Benchcrapping tendría un origen oriental (del Uruguay), pero como tantas otras cosas, estaría influído por muchas corrientes diferentes de pensamiento e inmigración, destacándose entre las más influyentes las corrientes provenientes de España e Italia. De esta manera habría aterrizado también en diferentes costas habiendo sido utilizado paralelamente por gente en distintos confines del mundo sin conocimiento o contacto entre ellos.

El pariente más cercano del Benchcrapping por nuestros lares es el Wiretieing (atado con alambre), por ser también una clase de utilización de recursos inadecuados para una solución mala y temporal.

Profundización en su uso y sus contextos

Fundamental para una buena implementación del Benchcrapping, es la ignorancia del sujeto de que lo está utilizando. Lo usa, pero inconscientemente. Como tal el Benchcrapping es invisible a sus usuarios, que en gran cantidad de ocasiones cree que lo que está haciendo es en realidad benchmarking. Se puede decir, entonces, que el BenchCrapping (camelcasing it) necesita de la complicidad de distintos niveles de ignorancia de la propia ignorancia del usuario para poder ser aplicado correctamente.

Más ejemplos destacados del Benchcrapping

En el Arte, luego del agotamiento del PostModernismo, el Benchcrapping ha encontrado un caldo de cultivo fructífero. Falsos artistas que copian las actitudes de anteriores artistas (porque copiar sus obras es ilegal), para envolver sus obras de discurso cuando carecen de contenido, pues haciendo benchrapping en el arte no hace falta talento y para hacer buen benchmarking, sí. Con el Benchcrapping, se logra obtener un buen nivel de comunicación “artítstiquera” que sumada a algún objeto al azar colocado fuera de contexto, brinda la ilusión de obra de arte y artista (una obra en sí misma, tal vez?).

Es un bug del arte Postmoderno, que falsos artistas han explotado, sin necesidad de aprender las bases del arte para elevarse a un nivel que de otra manera no habrían llegado jamás.

En resumen, es más fácil decir que hacer y para ello el benchrapping es un gran igualador, proporcionando a una visión muy profunda de lo que es gran parte del arte para las masas. En definitiva y contra toda intuición y pensamiento inicial, el Benchcrapping tiene su utilidad, pero ha de ser aplicado en el contexto correcto para sacarle todo el provecho posible.

La máxima expresión

El ejemplo de los falsos artistas es sólo uno de muchos, el Benchcrapping tiene sus máximos exponentes en las situaciones de nuevas fronteras, en donde un usuario lego en una materia particular (intentando ampliar sus fronteras), se dedica a emitir opiniones y fundamenta firmemente sobre cosas de las que ignora completamente, citando ejemplos erróneos, malos, perimidos y/u obsoletos.

Y he aquí lo más particular del Benchcrapping, una manifestación de su verdadero poder y realidad: Sería de suponer que en una curva de distribución de personas legas eligiendo ejemplos de materias que no dominan fuera normal… una tradicional campana de Gauss, en la que los extremos (ejemplos buenos y malos) fueran los menos y los ejemplos regulares, la mayoria. Pues no es así, demostrando que el Benchcrapping tiene efectos directos y percibibles sobre la realidad.

El futuro del benchcrapping

Es promisiorio internacionalmente, pues si bien a primera línea el Benchcrapping parece un invento uruguayo como el dulce de leche, hace décadas que se está utilizando profesionalmente y con gran éxito (depende de dónde se lo mire) a nivel global.
Las áreas en las que se puede desarrollar y encontrar sus pasturas más verdes y sus exponentes más destacados son las de marketing, diseño, consultorías y política.

Crapp, Murphy y Bench

Recientemente el Benchcrapping llegó a un nuevo nivel, convirtiéndose en uno de los tantos derivados de la ley de Murphy, como corolarios (Corolarios de Vander, Simonet et al, del 1 al 22) dentro del Subconjunto la “Toma de decisiones del Cliente-Emprendedor”. Sin desviarnos demasiado del tema central del artículo, presentamos algunos de los más destacados:

“Todas las decisiones malas que el cliente pueda tomar, serán tomadas”

“No importa cuan bueno sea el trabajo, para el cliente siempre será peor que uno inferior en méritos y calidad”.

“No importa cuan buenos sean los proveedores, el producto final es tan fuerte como el más débil (mental) del directorio de los clientes”.

La paradoja -y el éxito!- con el Benchcrapping.

La paradoja del Benchcrapping es inquietante, contraintuitiva y escandalizadora, pero se desprende de infinitas observaciones y no puede ser negada:

La utilización del benchcrapping por un emprendedor suficientemente inexperto en las materias que opina, igualmente puede resultar en producto de éxito.

Sorprendente… y -aunque no garantido, es cierto-  rompe, nuevamente superando con creces, la distribución esperada de casos de éxito (en este caso la distribución esperada sería del tipo Pareto).

El Benchcrapping en sí misma, es una herramienta pobre, sin embargo combinada con decisiones ridículas desde el punto de vista lógico y racional, llega muchas veces a conclusiones que derivan -contra toda probabilidad- en resultados del agrado de las masas.

Es por esto que el Benchcrapping es tan popular en el segmento de los emprendedores, empresarios y consultores, pues no lo parece, pero ES el lado oscuro del Benchmarking: tenebroso, peligroso y maligno, pero -en malas manos- igualmente poderoso.

Por más información sobre el Benchcrapping, visita la página de los autores del artículo original Benchcrapping, el arte de hacer las cosas mal.

2 comments

Excelente argumentación! Es un tema apasionante que abarca mucho más de lo que pensábamos cuado lo comenzamos a investigar, tenemos que seguir profundizando en él!! El Wiretieing … sin palabras… :D, creo que todo esto amerita organizar un panel para debatir e intercambiar ideas about benchcrapping & wiretieing.

by Verónica Simonet on julio 26, 2009 at 6:49 am. #

[…] el benchcrapping y nombra otra práctica frecuente: el “wiretiering”, hagan click en: benchcrapping y wiretiering   Posted in negocios & empresas | Tags: benchcrapping, […]

by Agazapada » Benchcrapping II, imponiendo un neologismo on agosto 16, 2009 at 8:12 am. #